ELA y LAB denunciamos que, de nuevo, el coste del desmantelamiento de CAN,  recae sobre los trabajadores y trabajadoras.

 

En julio, y como consecuencia del Acuerdo de Reestructuración que firmaron las direcciones de Banca Cívica y CCOO, UGT y SEA, y tras una campaña intimidatoria denunciada por todos los sindicatos,  salieron de la empresa mediante bajas "voluntarias",  25 trabajadores en Euskal Herria.

A continuación se envió al desempleo mediante el E.R.E. con sus contratos suspendidos por un año,  a 119 trabajadores de Hego Euskal Herria, (103 en Nafarroa).

Ahora,  el "puente foral" ha sido aprovechado por la dirección de CaixaBank,  para poner en marcha la movilidad geográfica forzosa.   En virtud del acuerdo laboral de integración, firmado por la dirección de CaixaBank y UGT, CCOO y SEA, trabajadores y trabajadoras de la antigua Caja Navarra están recibiendo cartas en las que se les indica que a partir de enero su nuevo puesto de trabajo se encuentra en la provincia de Barcelona. Este acuerdo habla de 850 trabajadores de Banca Cívica que pueden verse afectados hasta diciembre de 2014.

A pesar de que la dirección de CaixaBank no nos ha facilitado datos, el número de trabajadores afectados en Euskal Herria puede acercarse a los 140, de ellos unos 100 en Nafarroa. A estos hay que añadir los que han aceptado de forma "voluntaria" su traslado a los Servicios Centrales de Barcelona.

En algunos casos observamos que se utiliza la movilidad geográfica como despidos encubiertos, debido a las situaciones familiares de las personas afectadas, trabajadoras con contrato a tiempo parcial, etc..

Esta situación está generando problemas de salud en la plantilla, en mayor medida entre los que han recibido la carta pero que también afecta al resto.

Al igual que en la reestructuración de junio son los trabajadores y trabajadoras de a pie quienes sufren estas medidas mientras que los responsables de haber conducido a Caja Navarra a esta situación siguen trabajando en Nafarroa.

 

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